La importancia del detox hepático

En el post de hoy voy a hablaros de la importancia del detox hepático para prevenir daños en el organismo, y disfrutar de salud integral.

El hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro organismo, desempeña un papel crucial en la detoxificación y el mantenimiento del equilibrio interno.

La detoxificación hepática es un proceso vital que ayuda a eliminar toxinas y desechos, contribuyendo significativamente a nuestra salud y bienestar.

En este post, exploraremos cómo funciona este mecanismo de defensa natural y cómo podemos apoyarlo para mantener un cuerpo saludable.

¿Qué es la detoxificación hepática?

La detoxificación hepática es el proceso natural mediante el cual el hígado neutraliza, metaboliza fármacos o suplementos y elimina toxinas del cuerpo.

Este maravilloso órgano actúa como un filtro, descomponiendo sustancias nocivas provenientes de la alimentación, el medio ambiente y los propios procesos metabólicos del cuerpo. El hígado convierte estas toxinas en compuestos menos dañinos que luego son excretados por los riñones (a través de la orina) o el intestino (a través de las heces).

Para que el proceso detox sea eficiente, nuestros emuntorios naturales y sistemas del cuerpo encargados de la eliminación de toxinas y desechos deben funcionar a la perfección. Estos emuntorios incluyen;

  • Riñones: Filtran la sangre para eliminar desechos y exceso de agua, produciendo orina. Es importante que tu hidratación sea con agua de calidad libre de plásticos, filtrada y remineralizada con agua de mar.
  • Hígado: Procesa toxinas, suplementos, tóxicos mediambientales y fármacos, transformándolos en sustancias menos dañinas que se excretan a través de la bilis o la sangre.
  • Piel: A través del sudor, la piel ayuda a eliminar toxinas y regular la temperatura corporal.
  • Pulmones: Eliminan dióxido de carbono y otros gases de desecho a través de la respiración.
  • Sistema linfático: Transporta desechos y toxinas fuera de los tejidos hacia los emuntorios para su eliminación.
  • Sistema digestivo: El tracto digestivo elimina desechos sólidos y productos no digeridos a través de las heces.
  • Microbiota: juega un papel crucial en la detoxificación, ayudando a descomponer y eliminar toxinas, incluidos los metales pesados. (Estudio)

Por lo tanto, el funcionamiento correcto de los emuntorios naturales es fundamental en la importancia del detox hepático.

Fases de la detoxificación hepática


La detoxificación hepática se lleva a cabo en dos fases principales:

Fase I: Biotransformación o bioctivación.

En esta fase, las enzimas hepáticas convierten las toxinas liposolubles en formas más reactivas, el problema es que, en muchos casos, el metabolito resultante se vuelve más potente y peligroso. La detox incluye sustancias como farmacos, alcohol, pesticidas y contaminantes ambientales. Las enzimas del citocromo P450 juegan un papel clave en esta fase, transformando las toxinas en intermediarios más solubles en agua.

Oxidación: Es la reacción más común en esta fase, donde se añade un átomo de oxígeno a la toxina para hacerla más reactiva.
Reducción e hidrólisis: Algunas toxinas se transforman mediante la reducción o la adición de moléculas de agua.
Estas reacciones pueden generar metabolitos intermedios que, pueden ser más tóxicos que sus precursores. Por ello, es fundamental que la fase II comience rápidamente para evitar la acumulación de estos compuestos.

Para un óptimo funcionamiento de la fase 1, se requieren determinados suplementos y/o nutrientes como NAC, vitaminas B1, B6, B9 B12, desmodium, rábano negro, magnesio o selenio para activar enzimas y preservar al organismo del estrés oxidativo que ocurre en esta primera fase.

Fase II: Conjugación

En la fase II, los productos reactivos de la fase I se combinan con otras moléculas para formar compuestos no tóxicos y solubles en agua que pueden ser excretados fácilmente. Este proceso de conjugación implica varias vías, incluyendo la glucuronidación, sulfatación y metilación.

La L-glicina, el cardo mariano (silmarinina) y el diente de león, son suplementos clave en la conjugación y en la regeneración de las células hepáticas dañadas.

Glucoronidación: Es una de las principales fases de la detoxificación hepática. En este proceso, el hígado utiliza una enzima llamada UDP-glucuronosiltransferasa para unir ácido glucurónico a toxinas y otros compuestos, como fármacos y hormonas. Esta unión hace que las toxinas sean más solubles en agua, lo que facilita su eliminación a través de la bilis o la orina. La glucuronidación es crucial para la eliminación de una amplia variedad de sustancias, incluyendo drogas, bilirrubina y productos metabólicos del cuerpo.

Sulfatación es otro mecanismo importante de la detoxificación hepática. Durante este proceso, las toxinas se unen a grupos sulfato proporcionados por una molécula llamada PAPS (3′-fosfoadenosina-5′-fosfosulfato). La unión de los grupos sulfato aumenta de igual modo que en la glucoronidación la solubilidad en agua de las toxinas, permitiendo su excreción por la orina o la bilis. La sulfatación es esencial para la eliminación de hormonas esteroides, tiroideas, estrona, cortisol, tóxicos de la alimentación y xenobióticos (herbicidas, ftalatos, etc.). La falta de sulfato afecta al funcionamiento del aparato digestivo en la activación de mucosas, gastrina o CCK, asi como los neurotransmisores, ciertos medicamentos y otras sustancias endógenas y exógenas.

La importancia del detox hepático

Hay determinados alimentos que frenan la sulfatación; La naranja (tangeretina), y otros alimentos como, la cebolla, el ajo, la lechuga, la uva o la manzana inhiben el SULT1A1 (quercetina), los alicilatos (curry, cúrcuma, pimentón, pimienta, canela, mostaza, café, té, orégano, romero, tomillo, pasas, grosella) inhiben el SULT 1A1.

¡No todo es culpa del SIBO! Si ya habías notado que el zumo de naranja no te sienta bien, el ajo y la cebolla te repiten, la lechuga te da gases y que el vino o las frutas deshidratadas con sulfitos, te dan dolor de cabeza, resaca o migrañas, ya sabes, eres sufatador/a lento.

Existen también tóxicos ambientales como; los plaguicidas en las frutas y verduras que no son ecológicos, los ftalatos y plásticos (BBP, DBP o DEHP) presentes en cosméticos y productos de limpieza de uso diario, lacas, esmaltes de uñas o tintes para el cabello, entre otros.

Metilación: La metilación es una fase de detoxificación en la que se añade un grupo metilo (CH3) a las toxinas y otros compuestos. Este proceso es catalizado por enzimas conocidas como metiltransferasas y utiliza S-adenosilmetionina (SAM) como donante de metilo. La metilación ayuda a neutralizar toxinas y facilita su eliminación del cuerpo. Este mecanismo es crucial para la desintoxicación de metabolitos tóxicos producidos por una microbiota disbiótica (histamina, cadeverina y otros indoles). Metales pesados como el mercurio, y también juega un papel importante en la regulación de neurotransmisores y hormonas.

En los procesos de detoxificación, los antioxidantes pautados de forma individualizada desempeñan un papel esencial; (S-Adenosilmetionina (SAMe), N-Acetilcisteína (NAC), L-glicina, cardo mariano, clhorella en metales pesados, diente de león, molibdeno, betaína TMG, espino amarillo, bitartrato de colina, y bisglicinato de zinc contribuyen en el proceso detox. Apoyando las fases hepáticas y protegiendo frente al daño oxidativo.

Fase III: Transporte y excreción

Una vez las sustancias tóxicas han sido conjugadas, deben ser transportadas hacia las vías de salida, o los los mecanismos de excreción; la bilis, que actúa como un vehículo para transportar las toxinas solubles en agua desde el hígado hasta el intestino, y desde donde pueden ser eliminadas a través de las heces y la orina.

¿Vas bien al baño? Mantener una regularidad intestinal adecuada es esencial para la salud general y el bienestar. El estreñimiento es una de las causas principales de acumulación de toxinas en el organismo.

¿Y cómo están tus ritmos circadianos? Los ritmos circadianos, o el «reloj biológico», regulan muchos procesos fisiológicos en el cuerpo, incluyendo la función hepática. Estos ritmos son ciclos de 24 horas que afectan el sueño, la liberación de hormonas, la temperatura corporal y otros procesos vitales. La función hepática no es una excepción, y también está influenciada por los ritmos circadianos. Estudio, estudio.

La importancia del detox hepático y el estilo de vida.

Finalmente, todos estos procesos naturales son fundamentales para la detoxificación hepática y ayudan a mantener el equilibrio interno y la salud general al facilitar la eliminación de sustancias potencialmente dañinas del cuerpo.

Llevar un estilo de vida saludable es importante para mantener una salud integral, y si necesitas ayuda para mejorar tus procesos detox o tu estilo de vida, pide cita y estaré encantada de ayudarte.

¡Hasta pronto!

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