Pirámide saludable

Si pensamos que la salud depende únicamente de lo que comemos, estamos equivocados. La base de una Pirámide saludable abarca muchos factores.

Las bases de una vida saludable incluyen una serie de hábitos y prácticas que contribuyen al bienestar físico y mental, oséa un abordaje biopspicosocial.

Aquí hay algunos aspectos clave:

Mantener un nivel adecuado de actividad física y ejercicio físico y realizar al menos 150 minutos de ejercicio cardiovacular a la semana. Esto puede incluir caminar, correr, nadar, hacer yoga y además ejercicio de fuerza, hidratarse con agua, fermentados como la kombucha.

Dormir de 7 a 8 horas respetando los ritmos circadianos (horas de oscuridad) es fundamental para el descanso y la recuperación. Un buen sueño de calidad es esencial para la salud física y mental.

Aprender técnicas de gestión del estrés, como la meditación, la respiración profunda o el yoga, puede ayudar a mantener un equilibrio emocional.

Continuar aprendiendo y creciendo intelectual y emocionalmente es importante para mantener una mente sana.

Evitar la exposición innecesaria a sustancias tóxicas, ya sea en el trabajo, en el hogar o en el medio ambiente.

Mantener relaciones personales significativas y apoyo social es crucial para el bienestar emocional. Exposición al sol y a la naturaleza. No solo somos lo que comemos.

Una pirámide saludable biopsicosocial

Es recomendable consumir una variedad de alimentos, incluyendo frutas, verduras, frutos secos, grasas saludables como el aceite de oliva virgen extra, aceite de coco o mantequilla ecológica, carne magra, pescado, huevos, lácteos fermentados, legumbres y derivados de estas, así como chocolate con un contenido de cacao del 85% o más.

El consumo de pan, preferiblemente de masa madre y larga fermentación, legumbres germinadas y/o en remojos de larga duraciín, quinoa, avena cocinada, amaranto, tubérculos cocidos y enfriados. Todos ellos proporcionan carbohidratos complejos, almidón resistente y fibra.

No, el pan del supermercado no te alimenta, están precocinados con fermentaciones cortas y materia prima económica (alta densidad energética, baja calidad nutricional).

En el siguiente nivel, se encuentran los alimentos como la pasta o el arroz, preferiblemente integrales, preferiblemente acompañados de proteínas, ya sea carne, pescado, legumbres o huevos.

Y por último, en el último nivel, el consumo de dulces y zumos naturales debe ser ocasional. La sensatez es fundamental. Si mantienes hábitos saludables durante la semana, disfrutar de un dulce de vez en cuando no debería generar culpabilidad. El equilibrio radica en ser capaz de disfrutar de un dulce sin sentirte culpable o de saber decir no cuando sea necesario.

Es importante recordar que las necesidades nutricionales pueden variar según la edad, el género, el nivel de actividad y otros factores biopsicosociales.

Si necesitas ayuda, tanto como para planificar tus menús (cita de dietética) , como para mi especiialidad en las diferenetes patologías solo tienes que (pedir cita PNI )y estré encantada de ayudarte