Conoce qué es el exceso de estrógenos; claves para identificarlo, sus síntomas, causas más comunes y consecuencias para la salud.
¿Qué es el hiperestrogenismo y cómo afecta a la salud?
El hiperestrogenismo es un desequilibrio hormonal en el que el cuerpo produce o mantiene niveles de estrógenos más altos de lo normal. Aunque los estrógenos son esenciales para la salud femenina, su exceso puede causar una amplia variedad de síntomas y aumentar el riesgo de desarrollar ciertos trastornos ginecológicos.
¿Qué función cumplen los estrógenos?

Los estrógenos son las principales hormonas sexuales femeninas. Participan en el desarrollo de los caracteres sexuales durante la pubertad, regulan el ciclo menstrual, protegen los huesos, el sistema cardiovascular y mantienen en buen estado los tejidos del aparato urinario y reproductor.
Sin embargo, como ocurre con todas las hormonas, tanto su deficiencia como su exceso pueden tener efectos negativos en la salud.
¿Qué causa el hiperestrogenismo?
Las causas del hiperestrogenismo pueden dividirse en internas (endógenas) y externas (exógenas).
Entre las causas internas se encuentran: Síndrome de ovario poliquístico (SOP): puede generar un exceso relativo de estrógenos por desequilibrios con la progesterona.
Terapias hormonales sustitutivas en la menopausia.
Obesidad: el tejido adiposo convierte la aromatasa en estrógenos (proceso llamado aromatización).
Alteraciones hepáticas: el hígado es responsable de eliminar el exceso de estrógenos; si no funcionan bien sus fases, estos se acumulan.
En cuanto a las causas externas, destacan: Uso continuado de anticonceptivos hormonales: especialmente si contienen estrógeno, pueden mantener niveles elevados de forma sostenida suprimiendo los descensos hormonales naturales del ciclo, generando un hiperestrogenismo relativo, esto afecta al hígado, sobrecargando sus rutas de eliminación.
Los anticonceptivos, modifican la microbiota intestinal y vaginal, reduciendo lactobacilos y aumentando el riesgo de infecciones urinarias de repetición. Altera la mucosa uretral y vesical, facilitando la adherencia bacteriana.
Exceso de estrógenos: claves para identificarlo
Otras causas frecuentes de hiperestrogenismo
Estreñimiento crónico: si no hay evacuación regular, los estrógenos metabolizados se reabsorben desde el intestino.
Disbiosis intestinal: ciertas bacterias producen β-glucuronidasa, que reactiva estrógenos ya eliminados. La vitamina D baja favorece esta disbiosis.
Inflamación de bajo grado: el alcohol, el estrés o distrés y sobreactivación del sistema nervioso simpático.
Exposición a disruptores endocrinos y contaminantes ambientales: sustancias químicas presentes en algunos plásticos, cosméticos y pesticidas que imitan la acción de los estrógenos. la exposición a xenoestrógenos, alteran la detoxificación hepática y aumentan la carga hormonal.
Estrógenos y detoxificación hepática: el papel de los genes
El hígado es el órgano encargado de metabolizar y eliminar el exceso de estrógenos. Este proceso ocurre en dos fases:

- Fase 1 (activación): interviene el gen CYP1B1, que convierte el estrógeno en 4-hidroxiestradiol (4-OH-E2), un metabolito altamente reactivo. Si este metabolito no se neutraliza correctamente, puede oxidarse y formar quinonas que se unen al ADN, aumentando el riesgo de mutaciones cancerígenas.
- Fase 2 (conjugación y eliminación): actúa la enzima COMT (metilación), junto con GST y UGT1A1. Estas enzimas transforman los metabolitos reactivos en formas inactivas para su eliminación por orina o bilis. La variante COMT val158met reduce la capacidad metiladora del cuerpo, provocando acumulación de estrógenos activos y estrés oxidativo.
La falta de nutrientes clave (vitaminas B6, B12, folato, glutatión) o una sobrecarga tóxica puede bloquear estas fases, por lo tanto, es importante poseer una buena detox hepática.
Además; Durante la perimenopausia y menopausia, los ovarios dejan de producir estrógenos, pero el cuerpo puede seguir generándolos en pequeñas cantidades a través de la aromatasa, una enzima que convierte andrógenos (como la testosterona) en estrógenos, sobre todo en el tejido adiposo.
Si hay exceso de aromatasa (por sobrepeso, inflamación crónica o ciertos factores genéticos), puede haber un desequilibrio hormonal.
Riesgos para la salud
El hiperestrogenismo sostenido en el tiempo puede aumentar el riesgo de:
Miomas uterinos; también conocidos como fibromas uterinos, son tumores benignos (no cancerosos) que se desarrollan en el útero de las mujeres, principalmente durante los años fértiles
Endometriosis; es una enfermedad crónica en la que el tejido similar al endometrio (la capa que recubre el interior del útero) crece fuera del útero, en lugares donde no debería estar.
Cáncer de mama, cérvix o de endometrio, especialmente si no hay suficiente progesterona para contrarrestar el efecto estrogénico
Además, se ha observado relación entre este desequilibrio y problemas de tiroides, digestivos (SIBO) o urinarios.
No, no me olvido de los hombres; A los hombres con hiperestrogenismo y exceso de aromatasa, les aumenta la conversión de testosterona en estrógenos. Esto puede causar síntomas como:
Cambios de humor, ginecomastia (crecimiento de mamas), disminución de la libido, infertilidad, aumento de grasa corporal, aunque esto último es una de las causas del exceso del aromatasa, vamos un bucle…
Si sospechas que puedes tener un desequilibrio hormonal o presentas alguno de estos síntomas, no lo dejes pasar. El exceso de estrógenos, ya sea en hombres o en mujeres, puede alterar el bienestar físico y emocional.
Detectarlo a tiempo y tratar su causa (como el aumento de la aromatasa, un desequilibro en la microbiota es fundamental para recuperar el equilibrio hormonal y mejorar la calidad de vida. Si necesitas ayuda con ello, puedes pedir cita de PNI a través de nuestra web.
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