Endometriosis: Causas, síntomas y tratamientos

La intrincada condición donde el endometrio crece fuera del útero. Vamos a conocer la endometrisis: causas, síntomas y tratamientos.

La endometriosis es una enfermedad crónica y subestimada que afecta a millones de mujeres en todo el mundo. A pesar de su prevalencia, a menudo permanece en las sombras debido a la falta de conciencia y comprensión.

Este trastorno del sistema reproductivo puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de las mujeres que lo padecen.

¿Qué es la endometriosis?

La endometriosis es una condición en la cual el tejido similar al endometrio, que normalmente recubre el interior del útero, crece fuera de éste. Ese tejido puede encontrarse en lugares como los ovarios, las trompas de Falopio y incluso puede afectar a otros órganos. Aunque se piensa que es más común en mujeres en edad reproductiva, puede afectar a mujeres de todas las edades.

El tejido de endometrial imita el endometrio uterino, creciendo y engrosándose durante el ciclo menstrual. Sin embargo, al no poder ser expulsado, puede provocar adherencias, nódulos, lesiones y desencadenar una respuesta inflamatoria.

La endometriosis puede afectar a 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva, aunque estas estimaciones varían ampliamente, y la prevalencia difiere en diversos grupos demográficos.

Endometriosis: Causas, síntomas y tratamientos

Diagnóstico

Diagnosticar la endometriosis en sus primeras etapas puede ser complicado, ya que muchas personas no presentan síntomas evidentes. A menudo confirmar el diagnóstico requiere de un procedimiento quirúrgico. Por otro lado, algunas mujeres pueden experimentar síntomas durante años, buscando la opinión de varios médicos antes de obtener un diagnóstico definitivo.
Un tratamiento temprano puede disminuir el riesgo de complicaciones.

  1. Evaluación de los síntomas:
    • El ginecólogo/a recopila información detallada sobre los síntomas experimentados, como dolor pélvico, dolor durante la menstruación o relaciones sexuales, y problemas de fertilidad.
  2. Examen físico y marcadores:
  3. Estudio de imágenes:
    • La ecografía puede ayudar a visualizar posibles quistes endometriósicos o tejido anormal. Sin embargo, no siempre es concluyente para diagnosticar la endometriosis.
  4. Resonancia magnética (RM):
    • En algunos casos, la resonancia magnética puede proporcionar imágenes más detalladas de los órganos y ayudar en la evaluación de la endometriosis.
  5. Laparoscopia:
    • Este procedimiento quirúrgico, el estándar para el diagnóstico, implica la inserción de un instrumento delgado con una cámara (laparoscopio) a través de pequeñas incisiones abdominales. Permite al médico visualizar directamente el interior de la cavidad abdominal y confirmar la presencia de tejido endometrial fuera del útero.

Nuevas investigaciones buscan profundizar en el conocimiento de unas citoquinas, (interleuquinas) responsables de la comunicación entre células y también reguladoras clave del mecanismo inflamatorio. “El análisis de estos marcadores bioquímicos presentes en la sangre permitirá conocer si la causa de la endometriosis es autoinmune«

Además de la quinagolida (inhibidor sobre la secreción de la prolactina) y la pentoxifilina (favorece la circulación sanguínea y la fertilidad), otras moléculas están siendo objeto de estudio debido a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, como el resveratrol, el ácido alfalipoico y la coenzima Q10.

Es crucial destacar que el diagnóstico de la endometriosis a menudo es un proceso gradual y puede requerir múltiples pruebas y evaluaciones. Además, la laparoscopia, aunque efectiva, es invasiva y generalmente se reserva para casos en los que se sospecha endometriosis y otras pruebas no han sido concluyentes.

Causas de la endometriosis

Aunque aún no se comprende completamente la causa del crecimiento del tejido endometrial en la endometriosis, inicialmente se creía que se debía a la menstruación retrógrada, donde el tejido uterino fluye en sentido contrario a través de las trompas de Falopio hacia la cavidad pélvica. Sin embargo, esta teoría no explica por qué la mayoría de las mujeres con menstruación retrógrada no desarrollan endometriosis. Esto sugiere la presencia de otros factores subyacentes aún desconocidos en el desarrollo de la enfermedad.

Algunas niñas desarrollan endometriosis antes de tener su primer periodo (menarquía). Una teoría propone que las células endometriales migran a través de los vasos sanguíneos o el sistema linfático. Otra teoría sugiere que células fuera del útero pueden transformarse en células endometriales. Se ha mencionado que la exposición a hormonas maternas y el sangrado uterino neonatal podrían influir en el desarrollo de la endometriosis antes de la primera menstruación.

El exceso de estrógeno puede estimular la producción de histamina, estableciendo un círculo vicioso que favorece la generación adicional de estrógenos. Además, la predisposición genética y la función del sistema inmunológico también pueden influir en la aparición de esta enfermedad.

El exceso de tejido adiposo es otro desencadenante de la patología, dado éste promueve un estado de exceso estrogénico. La resistencia a la insulina o el déficit de vitaminas B12 y C también favorecerán la evolución de la patología.

Las infecciones de orina recurrentes ITUs, se ha detectado la presencia de Escherichia coli en la sangre menstrual y niveles más altos de endotoxinas en el líquido menstrual.

Hay evidencia de que la endometriosis puede tener una predisposición hereditaria. Además, las personas que paren a una edad avanzada o no dan a luz, así como aquellas con una menarquia temprana o menopausia tardía, y ciclos menstruales cortos, también pueden tener una mayor susceptibilidad a la endometriosis, al estar más expuestas a los estrógenos por tener más ciclos menstruales.

Síntomas más comunes

  • Cólicos premenstruales/menstruales intensos:
    • Dolor abdominal agudo antes y durante la menstruación, náuseas, vómitos.
  • Dolor durante o después de la relación sexual (dispareunia):
    • Malestar o dolor durante la actividad sexual.
  • Movimientos intestinales y/o micción dolorosos:
    • Malestar al defecar o al orinar, especialmente durante la menstruación.
  • Dolor en el abdomen, parte baja de la espalda o muslos, que se presenta durante el ciclo:
    • Malestar persistente en diferentes áreas, asociado con el ciclo menstrual.
  • Malestar gastrointestinal Episodios de distensión, diarrea o estreñimiento SII (estudio)
  • Periodos anormales:
    • Menstruaciones abundantes, dolorosas y/o prolongadas.
  • Dificultad para quedar embarazada (infertilidad):
    • La dificultaded para concebir puede ser un indicativo de endometriosis.

Estos síntomas pueden variar en intensidad y presentarse de manera diferente en cada mujer afectada.

Tratamientos y abordaje integral

La endometriosis es una patología de larga evolución, pero sus síntomas pueden manejarse con tratamiento. Hasta que haya un mayor entendimiento sobre sus causas subyacentes, el enfoque actual de la medicina alopática se centra en tratar los síntomas.

Un enfoque más integrativo…

Cambios en el estilo de vida:
Ejercicio físico regular puede ayudar a reducir el dolor y mejorar el bienestar general. Se recomiendan ejercicios de bajo impacto, como caminar, nadar o practicar yoga, y pilates para fortalecer los músculos y promover la circulación sanguínea.

Alimentación:

La dieta puede desempeñar un buen papel en el manejo de la endometriosis. Una alimentación densa en nutrientes antiinflamatorios, como fruta, verduras de temporada, proteína de calidad, hidratos de carbono en forma de almidón resistente y grasas saludables con predominio de omega 3 DHA.

Es recomendable evitar gluten, cereales y lácteos de vaca (inflamación y permeabilidad intestinal).

Es esencial considerar que el tratamiento debe adaptarse a los síntomas y objetivos individuales, si estás interesada en un abordaje integral, pide cita y estaré encantada de ayudarte.

La acupuntura, una técnica de la medicina tradicional china que involucra la inserción de agujas delgadas en puntos específicos del cuerpo, ha mostrado mejorar los síntomas de la endometriosis en algunos estudios y aunque se necesita más investigación, algunas personas encuentran beneficios en la gestión del dolor y el equilibrio hormonal.

Complementar estos enfoques con prácticas de reducción del estrés, como la meditación y el mindfulness, también juegan un papel vital en el bienestar general.

Es importante destacar que estos enfoques no sustituyen los tratamientos médicos convencionales, y se recomienda discutir cualquier cambio significativo en el estilo de vida con vuestro ginecocólogo/a. Un enfoque integrativo, combinando prácticas tradicionales, puede ofrecer un abordaje más completo para el manejo de la endometriosis.

Fármacos para aliviar el dolor, (AINEs). En los casos más complejos, se recetan medicamentos hormonales como antagonistas de GnRH e inhibidores de la aromatasa, que regulan las hormonas y pueden detener el crecimiento del tejido endometrial.

En situaciones avanzadas o depediendo del estadio, se puede optar por la cirugía laparoscópica para explorar y eliminar el tejido endometrial. Esto puede mejorar los síntomas y la fertilidad. La cirugía puede implicar extirpación o ablación laparoscópica, cada una con sus consideraciones y riesgos. La histerectomía, aunque se considera un último recurso, puede ser una opción en casos severos.

La cirugía también conlleva riesgos que se deben sopesar contra los posibles beneficios. (Estudio)

En resumen para mejorar el estado de las pacientes es aconsejable promover una dieta antiinflamatoria rica en antioxidantes, variada y equilibrada, acompañada de ejercicio físico y actuar de la mano del ginecólogo/a en trabajo multidisciplinar.

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