Celebraciones Navideñas

En las celebraciones navideñas con familiares y amigos, comemos, brindamos y nos dejamos llevar por el espíritu festivo. Disfruta sin culpa.

La Navidad, es una época en la que los excesos suelen estar a la orden del día: comemos en abundancia, bebemos alcohol y nos olvidamos de nuestra rutina saludable. Estos excesos pueden pasar factura a nuestra salud si no los gestionamos con un poco de consciencia.

Platos tradicionales, dulces, turrones, y postres irresistibles inundan nuestras mesas durante la Navidad. Aunque deliciosos, suelen ser altos en azúcares, grasas de dudosa calidad y calorías vacías.

Consecuencias de las largas celebraciones navideñas

Alteraciones metabólicas: Por la elevada cantidad de azúcares y grasas, picos de glucosa e insulina y elevación del colesterol. No es buen momento para hacerse una analítica…

Indigestiones y alteraciones de la microbiota: Las consultas de urgencias son más frecuentes en Navidad, tanto por intoxicaciones etílicas, (impacto del alcohol en patologías digestivas), como por indigestiones y gastritis. La microbiota también puede verse afectada y aumentar el crecimiento una candida oportunista.

Sedentarismo: Las reuniones y celebraciones Navideñas pueden hacer que nos movamos menos, con largas sobremesas llenas de dulces, cava, vino, licores y cócteles son parte del ritual, por no hablar de las temidas resacas.

Menor gasto energético: El desequilibrio entre lo que consumimos y quemamos se traduce en acumulación de grasa, y la falta de actividad física en una deplección de la masa muscular que también puede afectar nuestros niveles de energía.

El equilibrio es la clave

Consejos para disfrutar de forma consciente

Planifica tus comidas: No es necesario evitar los alimentos tradicionales, pero sí puedes moderar las porciones y equilibrar los días de celebración con comidas más ligeras y saludables en las jornadas intermedias.

Elige alimentos de calidad: Opta por platos ricos en nutrientes, como pescados, mariscos, frutos secos y vegetales frescos, que además de deliciosos, aportan nutrientes a tu organismo.

Aquí tienes ideas de Menús Navidad, o el ebook dulces saludable, y opciones para los ayunos intermitentes como este caldo de huesos, y esta infusión especiada y algunos suplementos que pueden ayudarte, pero recuerda, la compensación no es la solución…

Modera o evita el consumo de alcohol: Si decides beber, hazlo con moderación. Alterna con agua o bebidas sin alcohol para mantenerte hidratado.

Mantente activo/a: Busca momentos para hacer actividad física, como paseos en familia, caminatas después de las comidas o incluso bailar en las celebraciones, si puedes, entrena fuerza.

Escucha a tu cuerpo: Mastica despacio y presta atención a las señales de saciedad. No es necesario comer hasta sentirte completamente lleno.

Duerme bien: Las noches largas pueden alterar tus horas de descanso y ritmos circadianos. Prioriza un sueño de calidad para mantener tus niveles de energía y bienestar.

La Navidad es un momento para disfrutar, no para castigarnos ni obsesionarnos con lo que comemos. Un par de excesos puntuales no harán daño, siempre y cuando no se conviertan en la norma durante todo el mes. Si combinas el placer de las celebraciones con pequeñas dosis de autocuidado, llegarás al año nuevo sintiéndote bien tanto física como emocionalmente.

Así que, esta Navidad, brinda, saborea tus platos favoritos y disfruta de tus seres queridos. Y, sobre todo, no olvides cuidarte. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.

¡Te deseo unas felices fiestas y un año nuevo lleno de salud y felicidad!

Apúntate a mi newsletter

Apúntate a mi newsletter para recibir mis reflexiones sobre salud y todo mi contenido.

Apúntate a mi newsletter

Apúntate a mi newsletter para recibir mis reflexiones sobre salud y todo mi contenido.