Almidón resistente y sus beneficios

Hoy voy a contaros qué es el almidón resistente y sus beneficios para nuestro equilibrio, y salud digestiva ¿Te interesa? Sigue leyendo.

¿Qué es el almidón resistente?

El almidón resistente es un tipo de almidón muy interesante que, como su nombre indica, resiste a la digestión; es decir, las personas no tenemos la capacidad (enzimas) de digerirlo y absorberlo en el intestino delgado, pero llega al intestino grueso y allí actúa como fibra dietética, alimentando a las bacterias beneficiosas del colon.

Una de estas bacterias, la Faecalibacterium prausnitzii, una gram positiva,​ mesofílica,​ anaeróbica​ es una de las bacterias comensales (buenas) más abundantes de la microbiota humana producen tres ácidos grasos de cadena corta resultantes del almidón resistente, entre ellos el butirato, teniendo éste varios efectos modulador de la respuesta inflamatoria intestinal.

En enfermedades inflamatorias intestinales, (Crohn, colitis ulcerosa, cáncer de colon, diverticulosis, SII) la Faecalibacterium prausnitzii está muy baja.

Existen cuatro tipos de almidón resistente:

Tipo 1: Este tipo de almidón no es digerible debido a que está “secuestrado” en las paredes celulares vegetales de legumbres, (pseudo) cereales, frutos secos y semillas.

Tipo 2: Cuando se consume crudo, este almidón no es digerible debido a su alto contenido en amilosa. Se encuentra en la patata o plátano verde crudos, y deja de ser almidón resistente si se cocina.

Tipo 3: Conocido como almidón retrogradado, este tipo se forma cuando se cocinan y luego se enfrían los tipos 1 y 2. Algunos ejemplos incluyen el boniato o batata, la patata, la yuca, el arroz basmati, o las legumbres. Es importante recalcar que pueden recalentarse, pero sin superar los 70 ºC, ya que el calor reconvierte este almidón en una forma más digerible, de este modo aumennta la carga glucémica, y disminuye su capacidad de alimentar a la microbiota comensal o beneficiosa.

Tipo 4: Estos almidones se usan como aditivos en gran variedad de productos alimentarios ultraprocesados para mejorar la viscosidad y otras características tecnológicas y sensoriales, y por cierto, no son nada recomendables.

Almidón resistente y beneficios

Mejora la salud digestiva: Al llegar al intestino grueso, el almidón resistente es fermentado por las bacterias intestinales beneficiosas, lo que promueve un ambiente intestinal saludable y puede ayudar a prevenir problemas como el estreñimiento y la diarrea.

Control del azúcar en la sangre: El almidón resistente es más saciante, puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre al disminuir la velocidad a la que los carbohidratos se digieren y absorben, lo que puede ser beneficioso para personas con resistencia a la insulina o diabetes tipo 2.

Reducción del riesgo de enfermedades crónicas: Consumir almidón resistente puede estar asociado con un menor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la obesidad, enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2.

Promoción de la saciedad: Al igual que otras formas de fibra dietética, el almidón resistente puede ayudar a aumentar la sensación de saciedad, lo que puede ayudar a controlar el apetito.

Alimento para bacterias intestinales beneficiosas: El almidón resistente actúa como un prebiótico, alimentando las bacterias intestinales beneficiosas productoras de la capa de moco del epitelio intestinal, con efectos positivos en la salud general y el sistema inmunológico.

Reducción del riesgo de cáncer de colon: Algunos estudios sugieren que el consumo de almidón resistente puede estar asociado con un menor riesgo de cáncer de colon, (estudio) aunque se necesita más investigación para confirmar este efecto.

¿Cómo cocinarlos?


Cocinamos la patata y el boniato con piel y en el horno. Los sacamos, atemperamos y luego los dejamos en el frigorífico 24 horas. Cuando los vayamos a comer, les quitamos la piel, los troceamos y consumimos, o bien en la elaboración (caldos), ya servidos en el plato, o un tostado rápido en la sartén.

Si tu elección es el arroz o la quinoa, procedemos a cocerlo de forma habitual y lo dejamos enfriar en en la nevera durante 24 horas, teniendo en cuenta que es conveniente consumirlo al día siguiente. Con el arroz hay que tener cuidado y llevarlo rápido a enfriar, ya que se contamina con facilidad. Lo puedes tomar atemperado o en ensaladas, como acompañamiento de cualquier plato.

La avena cocinada en porridge puede ser otra opción de fuente de almidón resistente, este snack de plátano macho también.

Otra opción podría ser la yuca, auque la elaboración es algo más compleja, pero puedes enfriarla y después pasarla por la sartén.

Y como siempre, si te ha gustado, agradezco que compartas.

¡Hasta pronto!