Infección de orina crónica

La molesta cistitis, o infección de orina crónica, puede producirse tanto en mujeres, como en hombres, siendo más común y aguda en mujeres.

Las cistitis se pueden producir de forma aguda, esporádica, crónica o recurrente. Estas últimas ocurren cuando han habido 2 o más recidivas en un periodo de 6 meses, son las llamadas ITUs.

Aunque las infecciones bacterianas son la causa más frecuente de la cistitis crónica, como la E-coli, existen otras causas que pueden producirla, como son las siguientes:

  • Cistitis intersticial; Inflamación crónica de la vejiga, que produce dolor, y cuyas causas no se han esclarecido, existiendo numerosos factores que influyen en su aparición, inflamación de bajo grado, hormonas, distrés…
  • En ocasiones, la cistitis puede aparecer como una complicación de otras patologías, como la diabetes, los cálculos renales, el agrandamiento de la próstata.

Factores que aumentan el riesgo de padecer infección de orina recurrente:

  • Mayor actividad sexual con diferentes parejas.
  • Utilización de anticonceptivos (disminución de la población de lactobacilos vaginales)
  • Uso de #antibióticos, ya que modifican la microbiota intestinal y uro-vaginal.
  • Uso continuado de inhibidores de la bomba de protones IBP como omeprazol, antiinflatorios AINES.
  • Exceso de contaminantes medioambientales, virus recurrentes, parásitos.
  • Distrés.
  • Incontinencia urinaria.
  • Antecedentes familiares.
  • Sistema inmunológico deprimido.
  • Ropa ajustada
  • Bragas (tanga) y/o de fibras no naturales
  • Ropa de baño (en contacto con la piel mojada)

Otros factores hormonales como, embarazo, menopausia. El descenso de estrógenos (menopausia) produce alteraciones del pH vaginal y de su microbiota.

Además de la terapia antibiótica alopática, (a la que podemos hacernos resistentes) se pueden prevenir las recurrencias con; estrógenos, probióticos, D- manosa y el arándano rojo americano, que debido a su capacidad para fijarse a las fimbrias tipo 1 y de tipo P de la E. coli, evita la adhesión de la bacteria a las paredes de la vejiga.

Los suplementos de vitamina C y zinc son también muy recomendables, siempre pautados por un profesional.

Otro forma de ayudar en la infección de orina crónica, son los aceites esenciales mezclados con 30 ml de aceite portador, (almendra o jojoba) aplicarlo en las manos, frotarlas y masajear sobre la parte inferior del abdomen, cadera y el lumbar.

También puedes hacer un baño de asiento con lavanda y mejorana. Además del uso de microbioterapia con probióticos de precisión. Estos últimos no sirven de nada, sin un buen trabajo a nivel de mejora digestiva.

Aceites esenciales y cistitis

Siempre hay que buscar la raíz del problema, que puede ser una alteración en la microbiota intestinal y urovaginal, además de un sistema inmune alterado por una permeabilidad intestinal, o por un exceso de activación, etc.

Las infecciones de orina recurrentes son un mal endémico, si necesitas ayuda con esto, solo tienes que pedir cita de PNI.

Es importante que comprendas como funciona tu organismo y tomes consciencia de él. Sin un compromiso por tu parte para mejorar tu estilo de vida, cualquier terapia que se aplique no sirve de mucho.

Si te ha gustado, te agradezco que compartas 🙂

Hasta la próxima