Hipotiroidismo

Te han dicho que tienes hipotiroidismo, ¿pero sabes exactamente lo que es?

El hipotiroidismo es una enfermedad de la tiroides por la que esta glándula produce menos hormona de la que debería, o bien produce suficiente hormona tiroidea T4, sin embargo la conversión a T3, (hormona activa) no es buena, o pasa directamente por diversas causas a T3 reversa, hormona metabólicamente inactiva, y que además es bloqueadora de los receptores de la T3 activa.

Sí, ya sé que es un poco lío esto, pero para entender cuáles son las implicaciones de esta patología vamos a empezar por el principio.

¿Qué es la tiroides?

La tiroides es una glándula, de forma similar a una mariposa, situada en la parte anterior del cuello cuya función es la regulación de los metabolismos del cuerpo a través de la producción de hormona tiroidea. Esta hormona se transporta por la sangre y va a diferentes células que componen el organismo donde realiza sus diferentes funciones.

Por lo tanto, las hormonas tiroideas ejercen acciones en casi todos los órganos y sistemas.

Funciones clave de las hormonas tiroideas

  • Son necesarias para un correcto crecimiento y desarrollo (función cognitiva)
  • Regulan numerosos procesos metabólicos tales como el consumo de oxígeno, la termogénesis, y la mineralización ósea.
  • Regulan la metabolización de carbohidratos, lípidos y proteínas.
  • Son necesarias para la formación de vitamina A, a partir de los betacarotenos.
  • Son fundamentales para la síntesis protéica.
  • Estimulan la combustión de los HC y las grasas (quema de energía)
  • Son imprescindibles para el desarrollo del sistema nervioso central y periférico.
  • Intervienen en la contracción muscular y la motilidad intestinal.
  • Durante el desarrollo, están implicadas en la maduración del sistema nervioso central, de los huesos y del intestino.
  • En los adultos contribuyen al mantenimiento de todos los tejidos, especialmente el hígado, el sistema nervioso y el corazón.

En la tiroides pueden ocurrir diversas alteraciones, pero hoy nos vamos a centrar en el HIPOTIROIDISMO.

¿Qué es el hipotiroidismo?

Se produce cuando la glándula tiroides produce menos hormona de la necesaria para el buen funcionamiento del organismo, hipometabolismo.

Es una enfermedad muy frecuente sobre todo en mujeres de mediana edad y tras el parto porque los cambios hormonales a los que están expuestas las mujeres a lo largo de su vida, hacen que éstas tengan hasta 10 veces más probabilidades que los hombres de sufrir esta alteración.

Si estás experimentando fatiga, intolerancia al frío, pérdida del cabello, sobrepeso, disfunciones digestivas como, ardor o estreñimiento, pérdida de memoria, depresión y “neblina mental” y no hay nada fucional que lo explique, es posible que padezcas de hipotiroidismo. Esto significa que, aunque a primera vista tus análisis de sangre pueden aparecer normales, (los niveles actuales dejan de ser de lejos los funcionales), ya que a nivel biológico la función de tus hormonas tiroideas está siendo evidentemente insuficiente.

La glándula tiroides secreta hormonas que determinan el ritmo del metabolismo. Esto se logra primariamente estimulando a los tejidos de cada órgano del cuerpo para que incrementen la intensidad de sus funciones y su consumo de oxígeno.

El primer paso es reservar cita PNI para una la elaboración de una buena anamnesis y solicitar las pruebas complementarias a vuestro médico. Estas pruebas nos permitirán el diagnóstico diferencial y el tratamiento adecuado para ti. Puede existir autoinmunidad (Hashimoto) y bocio (por déficit de Yodo).

Hay que tener especial control del tratamiento del hipotiroidismo en la preconcepción y durante el embarazo porque durante las primeras 12 semanas de gestación el feto recibe toda la hormona tiroidea de la madre, y de ella depende su correcto desarrollo fetal.

El tratamiento del hipotiroidismo no es sencillo usando solo la hormona tiroidea T4 (levotiroxina), es como apretar el acelelador sin reparar un motor dañado, con la medicación se puede producir una disminución de los síntomas, aunque no siempre, ya que puede no haber una buena conversión a T3 (hormona activa) y la resolución no es completa.

Para llegar a mejorar los síntomas de hipotiroidismo es importante que mejoramos de forma integral nuestros hábitos; alimentación, estrés, microbioma, ritmos circadianos, ejercicio, de fuerza, ya que el músculo es un órgano endocrino (mejora la conversión de T4 a T3).

Un buen estilo de vida es una polipíldora maravillosa

El hipotiroidismo es el causante de una ralentización del metabolismo, que puede desembocar en aumento de peso, cansancio, hinchazón, dolores musculares o depresión, entre otros, como veremos más adelante.

Hay una alimentación específica para las personas que padecen hipotiroidismo y aún más específica para la autoinmunidad (Hashimoto)

Puede que te sientas inflamada, que te cueste mantener una buena composición corporal. Tranquila la inflamación viene dada por unos hábitos incorrectos. Si no sabes como alimentarte para este tipo de patología solo tienes que pedir cita PNI, estaré encantada de ayudarte.

Causas del hipotiroidismo

A menudo las deficiencias metabólicas que caracterizan al hipotiroidismo provienen de la deficiencia combinada de yodo, zinc, selenio, hierro, magnesio y vitaminas A, B12, B9 y D. La suplementación abundante con estos microminerales es capaz de reactivar el sistema hormonal de control del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides, y por tanto la mejora de la conversión de T4 en T3 (triyodotironina, la forma activa de la hormona)

La otra causa más común de hipotiroidismo 90-97% es por una alteración en el sistema inmunitario, el denominado hipotiroidismo de Hashimoto. La deficiencia de selenio se ha asociado a una alteración de la inmunidad y a una inflamación crónica.

El selenio desempeña un papel crucial en la regulación y función óptima de las células inmunitarias, influyendo de forma positiva en la inmunidad innata, la producción de anticuerpos dependientes de las células B y la inmunidad de las células T. Pruebas recientes sobre de las selenoproteínas en la producción de mediadores implicados en las respuestas inflamatorias, sugieren que la administración de suplementos de selenio (controlado) podría mitigar las respuestas inflamatorias de muchas enfermedades crónicas. Aunque pueden existir otras causas como:

  • Déficit de yodo en la dieta
  • Tratamientos de radioterapia (cáncer)
  • Disrupción circadiana
  • Extirpación de la glándula tiroides.
  • Nódulos tiroideos.
  • Distrés (estrés crónico).
  • Ingesta de algunos fármacos (Litio)
  • Desarrollo de una o varias infección virales o bacterianas, latentes o actuales (Covid 19, brucelosis, tuberculosis, Helicobacter, Herpesviridae, Yersinia, Toxoplasma …)
  • Alcohol, tabaquismo, mala alimentación, sedentarismo…
  • Mutaciones genéticas y epigenéticas.
  • Anemia de hierro, B9, B12, vitaminas A, D, zinc, selenio, magnesio, omega 3…
  • Disruptores endocrinos (plásticos como bisfenoles, pesticidas, metales pesados, xenobióticos)

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas pueden ser muy variados y manifestarse en zonas diversas, dependiendo de a qué órganos vean afectada su actividad funcional.

Entre los síntomas más comunes destacan:

  • Aumento de peso corporal (ralentización del metabolismo).
  • Anemia
  • Estreñimiento
  • Caída de cabello, uñas débiles, piel seca
  • Pérdida de libido
  • Dislipemia
  • Cansancio, labilidad emocional
  • Dolor articular
  • Insomnio
  • Frío
  • Oligoartropatía (artralgías, dolor articular, S. tunel carpiano, tendinopatías, neuropatías)
  • En mujeres, ciclos menstruales irregulares
  • Edema peiorbital (bolsas en ojeras)
  • Mixedema (cara caida e inflamada)
  • SIBO, Helicobacter Pylori
  • Temblores en las manos
  • Falta de concentración
  • Alteración en el desarrollo en niños

Alimentación en hipotiroidismo

Se necesita una adecuada cantidad de yodo para la correcta producción de hormona tiroidea. La dosis diaria recomendada es de unos 150-200 microgr/día en adultos, 220 microgr/día en embarazadas y 290 microgr/día en mujeres que dan lactancia.

El yodo es un mineral que se encuentra en el suelo y por lo tanto, en función de la riqueza en yodo de las tierras de cultivo los vegetales que se consuman tendrán mayor o menor cantidad de éste mineral.

Otra fuente importante de yodo es el mar, por lo que se recomienda consumir alimentos marinos como pescado pequeño salvaje y marisco, aunque se aconseja vigilar el consumo de algas, ya que su alto contenido en yodo podría alterar la glándula tiroides.

Hoy en día se han aplicado 2 importantes estrategias para evitar la deficiencia de yodo en la dieta:

  • La más importante es la yodación de la sal de mesa (no confundir con la sal marina que pierde el yodo en su elaboración si está refinada). Es recomendable en toda la población (excepto en Hashimoto y Graves), y no solamente en personas hipotiroideas, tomar sal yodada.

También queda demostrado el beneficio en la salud tiroidea de otras medidas de salud pública como suplementar en situaciones de aumento de demanda como el embarazo y lactancia.

Además del yodo otros nutrientes importantes para asegurar una correcta producción y función de las hormonas tiroideas:

  • Zinc: presente en la carne roja, el marisco, el germen de trigo y los frutos secos.
  • Hierro: presente en todas las carnes y pescados en su forma más biodisponible.
  • Manganeso: abunda en las nueces, las semillas y cereales integrales (evitar gluten y caseína tipo I)
  • Magnesio: almendras, avellanas, germen de trigo, los cacahuetes, los garbanzos, las judías blancas y los pistachos.
  • Vitamina A: en forma de betacaroteno a través de los vegetales de color verde (acelgas, espinacas), rojo (tomate, pimiento) y naranja (zanahoria, mango, calabaza, moniato). Hígado, aceite de hígado de bacalao, huevos, avena….
  • Vitamina D, B12 y B9; pescados, carnes, huevos, exposición al sol…
  • Selenio: se encuentra en las nueces de Brasil, los cereales integrales, espinacas, el marisco y los huevos.
  • Omega 3: pescados pequeños y salvajes, marisco, nueces, semillas de lino y chía

En muchas ocasiones las carencias (en los micronutrientes esenciales para el buen funcionamiento de la hormona tiroidea) son tan acuciantes que es fundamental la suplementación.

A tener en cuenta

Hay alimentos de origen vegetal que contienen unos compuestos que pueden provocar bocio y trastornos de la glándula tiroides. Estas sustancias son un tipo de antinutrientes (glucosinolato, tiocianato e isotiocianato) que dificultan el aprovechamiento del yodo por el organismo, impidiendo que se pueda utilizar para fabricar hormonas tiroideas.

Los alimentos con antinutrientes bociógenos son principalmente:

  • Crucíferas: col, berza, coles de Bruselas, coliflor, repollo, brócoli.
  • Nabo, semillas de mostaza.
  • Yuca.
  • En menor cantidad: espinacas, zanahoria, rábano.
  • Nueces, piñones, cacahuetes.

La manera de evitar el efecto bociógeno de los vegetales es consumirlos cocinados o fermentados, de esta manera las sustancias perjudiciales desaparecen y nos quedamos con la parte más saludable de los alimentos. Es importante recalcar que el calor destruye por completo este efecto nocivo, y que aunque se sufra de hipotiroidismo no se deben evitar estos alimentos, siempre y cuando se consuman cocinados, ya que de este modo no existe perjuicio para la salud.

En el caso de los frutos secos se aconseja tomarlos tostados o remojados.

En resumen, una persona con hipotiroidismo debería evitar consumir:

  • Ensalada cruda de col lombarda, col, y rábanos.
  • Tomar caldo o sopa o agua resultante de hervir alimentos bociógenos.
  • Café y lactosa, gluten, y caseína tipo A1, los primeros impiden la absorción de la levotiroxina y es importante por lo tanto alejarla de la toma de esta, y los segundos provocan inflamación y permeabilidad intestinal. Y como este artículo lo leerán algunos compañeros/as profesionales de salud a los que les encantan los papers; (Estudio) (Estudio) (Estudio) (Estudio)

También diponéis de una Guía Clínica para los trastornos asociados con el gluten de el Dr. Alessio Fasano o este otro también muy interesante del Dr. David Perlmutter Cerebro de pan

Pero como os indicaba antes, cuando existe autoinmunidad Hashimoto, se debe llevar un protocolo específico autoinmune. Pero esto ya lo dejamos para el próximo artículo.

Método del Dr. Broda; una forma de observar el funcionamiento de la glándula tiroidea es tomar la temperatura basal todas las mañanas a primera hora (antes de levantarse de la cama), debe oscilar entre 36,2- 36,7 ºC, por debajo de la primera, hipotiroidismo, superior a la segunda hipertiroidismo.

El diagnóstico es necesario, pero no es un pronóstico.

Si te ha gustado y además conoces a alguna persona que padezca esta enfermedad, comparte, puedes ayudarle y eso siempre es de agradecer.

¡Hasta la próxima!