¿Hambre real o hambre hedónica?

¿Conoces la diferencia entre hambre real o hambre hedónica? Pues en este nuevo artículo conocerás cuál es y cómo gestionarlas.

En primer lugar, la palabra hedonismo está, formada por hedone que significa “placer” y el sufijo -ismo que expresa “doctrina”. Por lo tanto, hedonismo es una doctrina filosófica que coloca el placer como el bien supremo de la vida humana.

Según la psicología, el hedonismo sostiene que la única acción o actividad de la que son capaces los seres humanos es la búsqueda del placer para evitar el dolor o la infelicidad.

¿Hambre real o hambre hedónica?

Las celebraciones con comida están presente en muchos momentos de nuestra vida, puesto que somos seres sociales, como se está demostrando en esta nueva oleada de contagios por Covid-19.

Con la familia, con amigos, en las reuniones de trabajo. La comida está presente prácticamente en todos los momentos importantes de nuestra vida.

Como dato curioso, ¿cómo se calma un bebé cuando es amamantado por su mamá? ¿sabías que la leche materna es muy dulce? ¿Conoces el método de la tetanalgesia?

La tetanalgesia consiste en utilizar el efecto de alivio del dolor que tiene el amamantamiento, cuando se realizan pruebas médicas dolorosas en los bebés, como la prueba de talón, vacunaciones y extracciones sanguíneas para análisis.

¿Cuánto de todo ese proceso materno infantil se queda grabado en nuestro cerebro como sistema de recompensa?

¿Qué es el hambre emocional?

Como habrás podido observar con los ejemplos citados anteriormente el comer emocional es una costumbre muy arraigada.

Durante el confinamiento por la Covid-19 el comer emocional estuvo muy presente, tanto por aburrimiento, como por ansiedad, miedo, tristeza, etc.

Os recomiendo este vídeo con María Mateo, la psicóloga de mi equipo, en él hablamos sobre este periodo de nuestra vida y de qué modo le afectó a muchas personas.

¿En qué situaciones de estas consideras que te sientes identificada?

  • Después de una estresante jornada de trabajo, llegamos a casa y picoteamos cualquier cosa que nos calme.
  • Nos sentimos tristes y aburridos, atacamos el frigorífico y la despensa hasta sentirnos saciados.
  • Hemos discutido con nuestra pareja, un familiar, un amigo, estamos enfadados y nos comemos una súper tarrina de helado.
  • Las mujeres cuando nos encontramos en un momento hormonal previo a la regla u ovulación tenemos más apetencia por productos dulces.
  • El rato de descanso, almuerzo o merienda, cuando todos tus compañeros comen por costumbre, incluso sin hambre.

¿Piensas que en esos momentos comes por hambre real o hambre hedónica? ¿O bien es una necesidad emocional encubierta? ¿Qué tomas en esos momentos, alimentos, o productos ultraprocesados, una cervecita, una copa de vino, unas papas?

Para que aprendas a diferenciar ambas, el hambre hedónico o emocional es repentino y generalmente por productos insanos, sin embargo el hambre real se va generando de forma paulatina a las dos tres horas de la última ingesta.

¿Es casualidad que en todos estos momentos se elijan productos altamente calóricos, generalmente insanos y pobres en nutrientes?

¿Acaso piensas que es por azar que estén tan ricos que no puedas parar de comerlos?

No, en primer lugar, los alimentos tan ricos e hiperpalatables son creaciones de la industria alimentaria para atraparte en sus garras.

No existen esos productos de forma natural en la naturaleza, y no es casualidad que la industria alimentaria conozca tus debilidades y saque rendimiento económico de ello en perjuicio de tu salud.

Una vez has ingerido esos productos altamente calóricos e hiperpalatables, se inicia un sistema de recompensa por la dopamina, transmitiendo al cerebro sensación de placer y reforzando de ese modo la acción de comer.

Ese sistema de recompensa se activa del mismo modo en los procesos adictivos como; tabaco, alcohol, sexo, drogas y juego.

Una vez iniciado el sistema se hace complicado parar de comer, el paso siguiente es una emoción negativa por la situación y sentirte mal puede llevar a volver a comer, entrando en una espiral de placer y castigo.

Las relaciones patológicas con la “comida” generan trastornos de alimentación con patrones y síntomas específicos, pero ahí ya entramos en el ámbito psicológico.

Por todo lo anteriormente descrito, y otras emociones, derivo a una profesional de la salud en la que confío plenamente, como la psicóloga María Mateo.

Consejos para gestionar el hambre hedónica

  • Puedes parar varias veces al día para ver como te sientes, de esta manera tomas conciencia de la emoción, la identificas e intentas separarla de la recompensa.
  • Intenta identificar el hambre hedónica, por aburrimiento, estrés, ira, estrés, ansiedad, tristeza, frustración, etc, de ese modo, respetarás las señales de hambre de tu cuerpo.
  • Toma el control y la consciencia, saborea los alimentos, mastica despacio, siente las texturas, la temperatura, charla con el resto de los comensales y disfruta del momento.
  • No te sientas culpable por comer algo insano en algún evento, si tu alimentación está basada en alimentos en un 90-95%, por permitirte un capricho de vez en cuando no va a pasar nada.
  • Y un último consejo, si tienes una báscula en casa y te subes a ella más de una vez a la semana, tírala 😉

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¡Hasta pronto!